
En medio de las búsquedas para cumplir el anhelo misionero,
la Madre María de Jesús tuvo un sueño con su Maestra de Novicias que le decía:
se sembrará una semilla y nacerá un gran árbol cuyas ramas y raíces se extenderán
por toda la tierra... será la Congregación de
Religiosas Misioneras de Nuestra Señora de los Dolores.